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Haute Couture vs Prêt à Porter
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El término en francés “haute couture” define lo que en español llamamos la “Alta Costura”. La industria de la moda es un poder a nivel mundial, y en Francia esa “haute couture” es parte importante del capital artístico y económico de Francia. En enero las pasarelas de la “haute couture” muestran las colecciones para la primavera–verano de ese mismo año, y las pasarelas de julio, se llenan con los modelos que marcaran la moda para la temporada de otoño–invierno. Si hay que responder a los muchos que preguntan cuál es la diferencia entre las colecciones de “haute couture” y las colecciones de “pret à porter”, habría que resaltar también, más allá del lujo, el costo y la exclusividad, que el “pret à porter” y sus hacedores están obligados a exhibir sus colecciones seis meses antes de la estación que anuncian… Y con seguridad nace otra pregunta… ¿Por qué? Muy simple estas colecciones con los modelos que las integran deben fabricarse en serie durante los meses siguientes para que lleguen a tiempo a las tiendas, no así esos trajes de ensueño de la “Alta Costura”, modelos únicos que jamás serán fabricados en serie y únicamente el modisto, el gran Maestro, adaptará al cuerpo y la talla de la afortuna clienta que los compra. Un traje de “haute couture” requiere entre 100 y 600 horas de trabajo. Sí, ha leído bien… De allí su elevado y prohibitivo precio… Y cuando la clienta lo escoge al pie de pasarela será muy difícil y casi extraordinario que pueda coincidir la talla de ella con la de la modelo que lo luce, por tanto hay o que adaptarlo o simplemente hacerlo a su medida… Y aquí se impone comentar esa tercera característica o vía para muchos entre la “haute couture” y los trajes de confección en serie que es el “prêt à porter” de lujo. Es que aunque se hagan cuidados y muy bellos modelos, con diseños y tejidos magníficos esos modelos no son UNICOS, esto es no es un vestido exclusivo para una privilegiada, no, habrá varios, aunque para muchas sean costosos, un vestido de “prêt à porter” es bastante más barato que uno de “haute couture” ya que los primeros se producen en series limitadas –pero series al fin- para que los tengan unas cuantas privilegiadas. Son bastantes los trajes “prêt à porter” con precios cercanos a los 6.000 euros. Trajes casi todos hechos a máquina pero con ciertos toques artesanales… Entre los grandes nombres del “prêt à porter” hay que citar Paco Rabanne, Carolina Herrera, Chanel, Valentino, Óscar de la Renta, Versace... También y ya lo hemos dicho en otro de nuestros comentarios en este Site dedicado a la Moda, se conoce con certeza que el número de mujeres consumidoras de los diseños de los verdaderos GRANDES MAESTROS de la Alta Costura no llega ni siquiera a tres mil, y es simple la razón: Comprar piezas únicas que cuestan millones no es algo como para abundar... Por supuesto que hay millones de hombres y mujeres que sueñan con poder vestir modelos de “Alta Costura” pero eso se queda en sueños… La ropa confeccionada en exclusiva es para seres muy ricos y la verdad es que no todos los que pretenden usar ropa de “haute couture” son suficientemente ricos aunque su vocación de soñarlo y pretender demostrarlo les coloque muchas veces como absolutos fabuladores... Unos dicen y es la cifra que creemos más real, que no superan los tres mil afortunados que entre hombres y mujeres pueden llamarse la clientela de las casas de “haute couture”, otros aseveran que sólo hay unas 200 mujeres en el mundo con capacidad y ganas de pagar los precios de un vestido de alta costura. Los vestidos, conjuntos y abrigos de “Alta Costura” oscilan entre los 25.000 euros en adelante. Esos modelos no son fácilmente vendibles, se dice que cada vez más a los modistos se les hace más difícil vender estas creaciones. Alguien conocedor se puso a recabar información y develó que hay unos doce modistos que presentan alta costura en París. Para cada pasarela cada uno de ellos diseña y confecciona unos 100 o 120 modelos, lo que nos da un total de 1.200 vestidos de alta costura por año... Muchos se preguntan ¿Vale la pena esa formidable inversión para las escasas ventas? Pues sorpréndanse… Sí, si vale la pena y gracias a ello la “haute couture” continúa siendo la más excelsa expresión del refinamiento. Finalizamos si, refiriendo que en ese especialisimo y difícil mundo grandes nombres se han dedicado a remosar, rejuvenecer y modernizar la “haute couture”… Allí un Galliano, también la casa Dior. Jean Paul Gaultier, Christian Lacroix. Hay más… pero son una muestra importante de eso que decimos. Muchos expertos consideran que gracias al impacto mediático de un desfile de alta costura se venden miles de perfumes, carteras, zapatos, cinturones, joyas, complementos... Esa es la otra parte de este negocio millonario. “haute couture” laboratorio de ideas, sala de alquimia donde el refinamiento y el arte se convierte en millones y millones de euros, donde los Maestros son también empresarios muy ricos… Haute Couture antesala, pasarela donde los grandes modistos lanzan el anzuelo y calibran gustos… Haute Couture vitrina de novedades y también de excentricidades, donde son difíciles los frenos al genio y la imaginación y donde se calibran con exactitud gustos que marcaran tendencias en las colecciones de “prêt à porter”. Saben otro detallito… Ser asistente o invitado a un desfile de Haute Couture es más difícil que lograr una audiencia con el presidente Chirac. Sólo la invitación personal e intransferible del modisto abre las puertas… Las consentidas de esas pasarelas son las mil millonarias clientas norteamericanas y también las “Veladas” princesas árabes, que en sus países, bajo sus púdicos ropajes esconden los más sofisticados modelos de la Alta Costura. Otros privilegiados son los grandes periodistas especializados, así que nada de dejarse meter mentiras… La Haute Couture es un recinto vedado a los que no llenan los códigos que allí imperan ¡Tan sencillo! |
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